Saturno, el viejo maestro

En Astrología, Saturno representa lo estático, la responsabilidad, lo conservador, el no cambio, las restricciones, la rigidez, el tiempo, las limitaciones, la experiencia obtenida a través de la experiencia y los años, angustia, melancolía.

Se la llama el planeta maestro. La función de Saturno es forjar en la austeridad, es por ello que crea restricciones. Siempre concede las cosas pero después de largos y grandes esfuerzos, de ahí que luego de las grandes pruebas debamos preguntarnos el porqué de una experiencia y sacar fruto de ella.

Otros aspectos de Saturno están relacionados con la ambición, la auto preservación, la vejez, la lentitud, la reflexión, la paciencia, la sabiduría, el prudencia, la madurez, la resistencia, la perseverancia, la concentración mental, la responsabilidad, la estabilidad, la integración, la precaución y la gente madura, seria.

Es el símbolo de los solitarios. Saturno produce el miedo a fallar. Saturno representa el pasado, la tradición, el padre, la autoridad o cualquier principio limitado y formador. La posición de este planeta en la carta astral indica la esfera donde tenemos que solucionar viejos problemas y superar inhibiciones y temores que provienen del pasado.

Saturno en Aries

La influencia de Saturno sobre Aries produce en los nativos de este signo un desarrollo de su lado más inhibido.
Sin embargo, aunque a primera vista sea negativa, bajo la presencia de Saturno, los Aries encuentran a menudo la entereza y constancia de las que su carácter impulsivo les priva.
Entonces necesitan del silencio y la soledad para planificar esos proyectos que desean llevar a buen puerto desde hace tiempo.

Saturno en Tauro

Saturno está considerado como un planeta que origina inhibiciones y frustraciones. Además, a menudo se achacan a él la aparición de crisis y angustia en el individuo.
Toda esta carga negativa no tiene por qué afectar a su presencia en Tauro; es más, suele producir cierto pragmatismo beneficioso. Sin embargo, lo más habitual es que la unión de lo pasivo y calculador de Tauro con el pesimismo y las dudas de Saturno, de como resultado una actividad inflexible y rígida.
Esta estabilidad se refleja especialmente en los temas económicos para los que Tauro tomará conciencia de la importancia del ahorro.

Saturno en Géminis

La presencia de Saturno en Géminis reviste de interés material las acciones iniciadas por las personas nativas de este signo.
Sobre cualquier otro aspecto predominará el pragmatismo y sólo lo útil tendrá verdadero valor para ellos.
Un Géminis en esta situación siempre permanecerá como en segundo plano, aunque en realidad es quien mueve a obrar al intermediario; su sentido del ridículo y su excesivo amor a sí mismo les harán actuar desde la sombra en demasiadas ocasiones.

Saturno en Cáncer

Cuando Saturno está en exilio en Cáncer, su influencia tenderá a ser negativa.
Para los nativos del cangrejo, las dificultades aparecerán una tras otras, así como las tristezas por lo que de nuevo retornará a ellos ese pesimismo que les atormenta.
En esta etapa también será patente la preocupación por los negocios y la economía.

Saturno en Leo

Parece ser que Saturno confiere ciertas maneras en el trato con las demás personas por parte del nativo de Leo: el amor aparece como único protagonista y por encima de cualquier otro interés.
Aunque puede suceder que Saturno se halle en posición negativa respecto a Venus o la Luna.
En este caso ni siquiera el amor podrá hacer que el nativo de Leo se sienta satisfecho y solamente los buenos aspectos de los planetas enumerados trocarían semejante situación.
Cuando se mezcla el pesimismo de Saturno con la altivez de Leo, el resultado se acercará mucho a todo lo referente a la diplomacia.

Saturno en Virgo

Saturno permanece unos dos años y medio en cada signo y tarda en recorrer el Zodiaco por completo unos veintinueve.
Al formar dualidad con Júpiter, sus efectos serán los opuestos a aquél, esto es, pesimismo, dolor y exceso de esfuerzo cuando se trata de la consecución de un fin.
No obstante, Saturno incide en el nativo de Virgo produciendo efectos relacionados con la represión. También la terquedad y el deseo de aislamiento y soledad que puede aquejar en ocasiones a los Virgo se pueden achacar a la acción de Saturno sobre ellos.

Saturno en Libra

Puesto que Saturno forma dualidad con Júpiter, su influencia es complementaria.
Ante la unión de estos planetas, el nativo de Libra tiende a soportar determinadas crisis, en muchas ocasiones debidas a su afán por conseguir realizarse personalmente.
Cuando este proyecto no le sale bien, se refugia en su pequeño mundo y cierra las barreras a todo lo que provenga del exterior.
Semejante conducta asombra hasta sus más íntimos amigos y familiares quienes, en ocasiones, le juzgan con severidad, afirmando de él que es una persona rara y extraña.
A veces el nativo de Libra sufre reveses económicos, especialmente cuando Saturno se halla en conjunción con Marte.

Saturno en Escorpio

Todas las corrientes astrológicas coinciden en afirmar la influencia adversa de Saturno sobre las personas nacidas bajo el signo de Escorpio.
Parece que, en esta situación, el nativo de este signo cae con cierta asiduidad en estados de abatimiento y desesperanza, aunque esto no es tan desfavorable como pudiera parecer a primera vista.
Algunos estudiosos de la Astrología afirman que las situaciones designadas producen en múltiples ocasiones resultados positivos en personas de carácter como son los Escorpio.

Saturno en Sagitario

La incidencia de Saturno es complementaria de la que Júpiter produce, pues ambos forman dualidad; portante, si seguimos los criterios de la Astrología clásica, los nativos de Sagitario, cuando se hallan en las circunstancias presentes, se inclinan a sentir una cierta angustia ante el raudo pasar de los días.
Su preocupación por lo efímero y fugaz del tiempo será lo más destacado en la situación descrita.
Cuando se funden el pesimismo con el que se alude a Saturno y la sistematización debida al signo de Sagitario, se produce un resultado que tiene mucho que ver con el concepto de ortodoxia.

Saturno en Capricornio

A la influencia de Saturno sobre los signos zodiacales suelen asociarse efectos negativos y perjudiciales. Sin embargo, no sucede así en este caso ya que cuando Saturno efectúa su entrada en Capricornio, se halla en Dignidad.
Esto significa que su supuesta influencia maléfica apenas será perceptible y sus efectos nocivos serán mínimos sobre estos nativos.
Por el contrario, la influencia de las características positivas será máxima.
Cuando se han seleccionado las características clave para definir a Saturno, algunas corrientes astrológicas se han decidido por aquellas que aluden a estados de pesimismo y duda y, fusionadas con el cálculo referido a Saturno, el resultado tendrá mucho que ver con el concepto de estilo.

Saturno en Acuario

Los nativos del signo Acuario, cuando están bajo la influencia directa de Saturno, se vuelven introvertidos, pesimistas y desconfiados.
Esta situación frena todo deseo de ayuda a los demás, lo que les obliga, a veces, a buscar la soledad y permanecer en la más completa inactividad.
Al mismo tiempo, y acaso como consecuencia de ello, son presa de una angustia vital que tortura sus pensamientos y su mundo anímico; hasta tal punto que puede sobrevenirles una profunda depresión por la que se vean obligados a rechazar cualquier atisbo de solucionar su hundido estado de ánimo.

Saturno en Piscis

Los efectos que produce Saturno en las personas nativas de Piscis son de una gran preocupación por el paso del tiempo, al que en todos los casos calificarán de fugaz.
La vida humana, para el nativo del signo Piscis, aparece excesivamente corta y, por lo mismo, cualquier proyecto que se propongan llevar a cabo, siempre les parecerá incompleto e inacabado a causa de la limitación del tiempo.
Por algo a Saturno se le ha considerado desde antiguo el viejo padre Tiempo.
Otras demosofías lo asocian a la muerte y al cambio de función y forma, a lo perecedero y a la vejez.
La simbiosis entre la duda de Saturno y la meditación que emana de Piscis producen significados relativos al apartamiento y al retiro.